El “Proyecto Arqueológico del Norte de Querétaro, México”

Los estudios sobre la Sierra Gorda inician prácticamente con el mismo Fray Junípero Serra (1713-1784), franciscano evangelizador de la Sierra Gorda, quien en 1759, logró obtener de los evangelizados pames el ídolo de la famosa diosa Cachum, divinidad solar, cuya escultura se conservó en el Colegio de San Fernando en México. También en el siglo XVIII se realizaron trabajos que podríamos llamar de prospección arqueológica en el área de El Pueblito o San Francisco Galileo, en las cercanías de la ciudad de Querétaro.

Más específicamente, el interés por sitios como Ranas y Toluquilla en el área de la Sierra Gorda llevó a efectuar las primeras descripciones por parte de viajeros como John Phillips en 1848, o bien, trabajos ya propiamente de investigación arqueológica como los efectuados en Ranas y Toluquilla por la Escuela Especial de Ingenieros en 1872, a cargo de Mariano Bárcena. En ese mismo año, Bartolomé Ballesteros mencionó algunas de las características de tales sitios en un estudio publicado en el Boletín de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística. Este autor consideraba que los habitantes de la Sierra procedían del área del Pánuco (Velasco, 1988: 231-234).

Otro trabajo de investigación fue realizado en 1880, el de José María Reyes (1888: 385-490), en el que nos habla del fin del reino de Tula y del principio de la monarquía chichimeca. Este estudio se limita a una reseña que, a grandes trazos, siguió una cronología donde se mencionan los monumentos de una parte de la Sierra Gorda.

Ya en el siglo XX, Eduardo Noguera realizó trabajos de investigación en el área de la Sierra Gorda y observó la influencia proveniente del Altiplano Central y de la costa de Veracruz en los asentamientos de Ranas y Toluquilla (Noguera, 1931, 1945: 71-78). Su trabajo de investigación se reflejó en el Atlas Arqueológico de la República Mexicana (1939) , que contiene una carta y un catálogo en que se señalan los sitios arqueológicos de importancia de la Sierra.
Pedro Armillas (1964: 62-82) planteó las modificaciones que a lo largo del tiempo sufrió la frontera norte mesoamericana, concretamente entre los siglos III a.C. al XI d.C. Estos cambios fueron motivados por factores tanto ecológicos como de índole histórico-cultural. Por su lado, Beatriz Braniff (1975: 217-272) define el concepto de Mesoamérica Marginal o Periferia Norteña para englobar precisamente a esta área de fluctuación del norte de Mesoamérica, de tal forma que la zona de la Sierra Gorda se ubicaría precisamente como una subregión de esta área mayor (Velasco, 1988: 236-239). Cabe mencionar que Braniff ha modificado un tanto su definición, prefiriendo hablar ahora de una Mesoamérica Septentrional más que Marginal , ya que considera que esta área norteña nunca estuvo realmente apartada de la vida económica y cultural de la Mesoamérica propiamente dicha. Últimamente, esta autora ha denominado a esta región como la "Gran Chichimeca" (Braniff, 2001: 40-57)

José Luis Franco (1970: 23-133) realizó algunas de las primeras excavaciones arqueológicas en la zona y recuperó materiales en las minas de la Sierra Gorda, los cuales revelan presencia teotihuacana en esta área.

Para la región de la Huasteca y Río Verde se cuenta con la tesis doctoral de D.P. Heldman (1971: 545), en la que hace un estudio tentativo de artefactos de las tierras bajas de la Huasteca y de Río Verde, fechados entre el Clásico y el Postclásico. Ek autor realiza la descripción de sitios excavados en la localidad de Río Verde, compara los tipos de artefactos y sus descripciones; establece tipos y efectúa diversas comparaciones entre las regiones de Río Verde y la Huasteca. Concluyó que entre las localidades de ambas existieron relaciones culturales, mismas que se observan en tipos cerámicos similares y en algunas de las características del patrón de asentamiento y rasgos arquitectónicos de estas áreas.

Existen también informes de trabajo de campo realizados por Margarita Velasco, "Proyecto Arqueológico Minero de la Sierra Gorda", quien exploró nuevamente durante la prospección de superficie los asentamientos de Ranas y Toluquilla, entre otros más. Esta misma autora ha publicado trabajos varios sobre la arqueología de esa zona .

La obra presentada por G. Stresser Péan (1980, s.p.i.) en el XLII Congreso Internacional de Americanistas, París, Francia, para la región de la Huasteca, nos habla de las relaciones de los huastecos con grupos chichimecas-pames. Asimismo, en su libro San Antonio Nogalar. La Sierra de Tamaulipas et la frontiére nord-east de la Mésoamérique (Stresser Péan: 1980, passim) discute la influencia teotihuacana en la zona de la Sierra Gorda. Por otro lado, en su reciente publicación sobre el sitio de Tamtok, sitio arqueológico huasteco, su historia, sus edificios, nos presenta una visión etnohistórica y etnográfica, así como importantes aportes sobre la geología y la geomorfología regional e incluso sobre las características del río Tamuín en el meandro en el que se localiza Tamtok. Asimismo, presenta el desarrollo arqueológico de la ocupación de este sitio, advirtiendo sobre la presencia de una primera ocupación durante el Clásico temprano, y puntualiza sobre las tres fases constructivas de los edificios de su plaza ceremonial durante el Posclásico (Stresser Péan: 1980) .
El área de Río Verde, San Luis Potosí, ha sido objeto de atención desde hace algunos años. En 1981-1982 los arqueólogos Pilar Luna y Juan Riqué llevaron a cabo trabajos de arqueología subacuática en el manantial de la Media Luna, y se registraron y reportaron varios sitios, así como material arqueológico recuperado en cada uno de ellos (1982).

El trabajo de investigación de D. Michelet (1996: 132) realizado en Río Verde, permitió la localización de 131 sitios como resultado de la prospección arqueológica, habiéndose efectuado excavaciones estratigráficas en siete y un levantamiento topográfico de nueve grupos de asentamientos. Define detalladamente 23 tipos cerámicos propios de la región y otros de cerámica intrusiva.

Otra investigación arqueológica fue la del proyecto "Patrón de asentamiento prehispánico en el área de Jalpan", llevado a cabo durante diciembre de l986 por César Quijada (1986: 62). Este proyecto surgió como una ampliación de las investigaciones en la región norte del estado de Querétaro emprendidas con anterioridad al sur de la Sierra Gorda y tuvo como objetivo la localización y estudio de los asentamientos prehispánicos en el área ya descrita. Su sistema de recolección de material arqueológico de superficie fue aleatorio. Este mismo autor ha publicado algunos otros trabajos al respecto Quijada, 1991ª: 269-283)
Nuestra propia investigación comenzó en el año de 1987 con el proyecto "Análisis preliminar del material cerámico del Norte del Estado de Querétaro, México" (1988), realizado por Muñoz Espinosa. Posteriormente fue autorizado el proyecto de investigación "Proyecto Arqueológico del Norte del Estado de Querétaro, México" (PANQ), lo cual me ha permitido ampliar la prospección del área. Como resultado de lo anterior se han publicado diversos trabajos , amén de los informes técnicos elaborados para dar cuenta de los avances del proyecto.

Durante las investigaciones del PANQ (mapa 1), desde el año de 1990 a la fecha, se han localizado 161 asentamientos que se han registrado en el marco del proyecto arriba citado (mapa 2), y los recorridos y reconocimiento de superficie han permitido realizar nuevos estudios sobre el patrón de asentamiento y en relación con los materiales arqueológicos de esta región, sobre todo cerámicos, los cuales permitieron establecer una cronología de la que hasta entonces se carecía para esta área del norte de Mesoamérica. Pero también, considerando otros aspectos de la cultura de los grupos que habitaron la Sierra Gorda, destaca la forma en que se interrelacionaron las poblaciones nómadas con las poblaciones sedentarias, aspecto cuyo esclarecimiento constituye uno de los objetivos fundamentales del trabajo de investigación que realizamos.

 

 Mapa 1 Localización de la Sierra Gorda queretana.

Mapa 1. Localización de sitios arqueológicos detectados por el PANQ en la Sierra Gorda queretana. (Elaboró Arqgla. Ma. Teresa Muñoz E.) 

 

 

[3]La referencia bibliográfica completa de esta obra aparece en la bibliografía de esta investigación.

[4]"La frontera..." op. cit., en Manzanilla y López L., op. cit.: 11-15, y "El norte de México: la gran chichimeca", Arqueología Mexicana, México, D.F., I, 6, feb-mar 1994: 113-121. Probablemente, los trabajos de Dominique Michelet en Río Verde pudieron llevarla a modificar este calificativo negativo por otro más neutro. Río Verde, San Luis Potosí (Mexique).

[5]Archivo Técnico del Consejo de Arqueología. INAH,1975 a1976, (mecanoscrito).

[6]Margarita Velasco, "Algunos asentamientos prehispánicos en la Sierra Gorda", en Problemas del desarrollo histórico de Querétaro: 44-50;  "La arqueología..." op. cit.: 231-252;  "Escaleras semicirculares en la Sierra Gorda" en Ana Ma. Crespo y Rosa Brambila, coords., Querétaro Prehispánico: 253-268; "Ranas y Toluquilla, exponentes de la cultura clásica de la Sierra Gorda. Estructuras dobles", en Héctor Samperio Gutiérrez, coord., Sierra Gorda: pasado y presente: 47-53.

[7]Passim.

[8] Vid. la bibliografía de este libro para una relación completa de tales publicaciones.